miércoles, 29 de julio de 2009

Tentaciones

Nos separa Dios de la verdad

y tu boca dice amor.

Si la vida se detiene,

se transforma el universo.

Los destellos, se hacen luz, se hacen noche.

Mi princesa no eres cielo, ni eres ángel

mi vestigio no eres sangre,

eres vicio de mi voz.


Tibio el sol no ha sido sol

¿Saltaré otra vez? ¿Desnudo, al paraíso?

Morderé tu fruto

ya lo sé, ya lo sabes:

beberás mi boca y sangre, soñarás dormida,

clamarás residuos de mi noche,

vivirás mi reseción,

mi carne,

soledad partícipe del cielo,

de la luna;

romperás mi dicha, con tu hedor.


Fuego...

lloverán los miedos por tu piel.

Rezaré en tu pecho:

beso a beso

lameré tu pelo,

cuerpo a cuerpo

beberás mi miel.


¡Bestia!

sorberé tu llanto, con mis manos

regirás los sacrificios

en mi pecho, en mi piel.

Para qué retornas

a mis pies

y vuelves...

ya olvidé tu nombre

ya no morderé.

Tu presa:

soy tu llanto, tu demencia.

Estos días vuelo, con tu fuego

y sobre ti, mas no me tientas... esta vez.

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