
Yo dibujaré una ruina en tu cintura
por tu anclado ombligo, rodaré
ardiente, derritiéndome a tus pasos
quedará mi cuerpo entre tus labios, mi saliva
cubriré tu manto y beberé
de tu almíbar, beberé
y serás tan mía como nadie
que mi boca te verá desnuda
y se hará mis manos, y mis ojos y mis brazos.
Yo dibujaré en tus pechos una luna
o secaré mi boca en el intento
te amaré tan vivamente que te llevaré de aquí
y no querrás volver sin un gemido
te recorreré de abajo a arriba
sorberé tus muslos, y abriré tu piel
te amaré por dentro y hasta afuera
tocaré tu alma y le haré un nudo;
con mi lengua, te recorreré
y le hablaré con besos a tus poros
uno a uno y sabrán de mí
yo los amaré, desnudos y míos
los recorreré, a ti
y te haré tan mía como a nadie
tan mía y como nunca
te amaré tan dulcemente
con mi vehemencia cruda
con mi sutileza ruda, con mi fuerza
te recorreré desnuda
y dibujaré en tus pechos una luna
con mis labios, con mi lengua, con mi piel.
Quiero hacerte mía, y amarte
contenerte con mis brazos y tenerte
acabar unidos en tu aliento
respirar tu aroma cálido al mirar tus ojos
mientras rasgas mi cintura
y mi espalda sufre tus clamores
quiero recorrerte el cuerpo y rezarte a besos
las estrofas dulces que sustentas
y el poder vehemente de este amor.








