jueves, 10 de septiembre de 2009

Lárgate


Tu juego es macabro:

aparecer, así, de vez en cuando

recordar que existes

que por ahí andas

que podrías ser mi musa, mi mujer.

Tu juego es implantar la duda

que yo suponga que podría ser

que podrías “volver”, aparecer

en mi vida, ¿tú? no lo sé

la verdad, sí lo sé

tú lo sabes

mentiras te sumergen y te embriagan

eres blanca como nada

y eres nada más que blanca, de piel

¿eres ángel? no

eres balde, de agua fría

y fría, como el hielo

dura, como droga

vicio de un recuerdo, muerto

¿te diviertes?

yo sonrío, pero no me agrada

vete lejos, vete ya.


No respondas a mis versos con fonemas

ni con tristes ademanes, simulando pena.


No me tocan ya tus ojos dulces

tu sabor a menta, fresca y libre.

No me inquietan tus dilemas

tu duda no es mi duda, es mi firma

lo que sabes, lo que ya sabemos

vete ya, y vete lejos

no hagas parpadear la luna

porque tú eres sólo noche, noche fría

noche muerta

esto que sentí no existe,

esto que lloré da vueltas,

porque no lo olvido, pero no le temas

porque ya no quiero

ya no sueño, ni aunque duerma

porque ya no existes, aunque quiera

dama blanca, eres nada

escogiste ser el sol, de mis inviernos

escogiste el mar en otro puerto

así que… ya no mientas

que eres simplemente otro sol muerto

y mi carne no calientas

me das frío, y me das sueño.

No hay comentarios: