Tu juego es macabro:
aparecer, así, de vez en cuando
recordar que existes
que por ahí andas
que podrías ser mi musa, mi mujer.
Tu juego es implantar la duda
que yo suponga que podría ser
que podrías “volver”, aparecer
en mi vida, ¿tú? no lo sé
la verdad, sí lo sé
tú lo sabes
mentiras te sumergen y te embriagan
eres blanca como nada
y eres nada más que blanca, de piel
¿eres ángel? no
eres balde, de agua fría
y fría, como el hielo
dura, como droga
vicio de un recuerdo, muerto
¿te diviertes?
yo sonrío, pero no me agrada
vete lejos, vete ya.
No respondas a mis versos con fonemas
ni con tristes ademanes, simulando pena.
No me tocan ya tus ojos dulces
tu sabor a menta, fresca y libre.
No me inquietan tus dilemas
tu duda no es mi duda, es mi firma
lo que sabes, lo que ya sabemos
vete ya, y vete lejos
no hagas parpadear la luna
porque tú eres sólo noche, noche fría
noche muerta
esto que sentí no existe,
esto que lloré da vueltas,
porque no lo olvido, pero no le temas
porque ya no quiero
ya no sueño, ni aunque duerma
porque ya no existes, aunque quiera
dama blanca, eres nada
escogiste ser el sol, de mis inviernos
escogiste el mar en otro puerto
así que… ya no mientas
que eres simplemente otro sol muerto
y mi carne no calientas
me das frío, y me das sueño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario