jueves, 1 de abril de 2010

Desconocida


Y te encojes de hombros
como si supieras nada
como si dudaras tanto, como cual sorpresa te hayas
frente a mí, desconocido tuyo
aspirante a nada.

Y te vas de pronto
entre gente avanzas, lejos
y te vas marchando y clamas, aire.
Yo te veo a solas, por el otro lado
como vas viviendo
como vas sin mí
como voy sin ti.

Y te espero el rostro
por si das la vuelta, por si en algo piensas
quedo en pie mirando, con el tiempo en cero
pensativo, expectante
por si fuera la hora
preguntando cómo.

¿Signos?
No hay, y sueñuelos menos
nada hay
tú te vas a solas
y yo a solas quedo
a un suspiro largo
a una larga trova
a un momento yermo.

Tú al desierto, a la vida
entre gente avanzas, por la sola senda
colectando nubes, replegando aromas
divertida y dulce.

Acto segundo, yo te escribo cartas
para cuando llegues, para cuando des la vuelta.
Yo capaz te diga: ¡Aquí estás!
Tú dirías hola, yo diría ven…

Se te he visto, cierta vez
en alguna calle, por algún lugar
y te desconozco...
ahora pienso dónde,
luego cuándo llegarás.

No hay comentarios: