domingo, 4 de abril de 2010

Maira


Te puedo tapar la boca a besos si me vuelves a desear

no lo digas con tus ojos, porque me hacen bestia

tu silencio inmenso es mi dilema

el misterio más intenso entre los dos.


Cuánto me dice tu mirada

tanto imaginable que no entiendo

ni caber podría en mis oídos

tu boca calla…

tus ojos me hablan, tu piel, los dientes en tus labios dulces.


… Sueño

contigo sueño a ratos

a cada instante, siempre.


No hay espacio libre de ti, no hay

ni hay momento sin saber que estás

en la novela hermosa

con sus capítulos estrechos y paraíso inmenso.


¡Ay mujer!

te quiero aquí en mi alma pronto

porque ya eres carne de mi pecho

y eres mi ángel, corazón.

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