Para respirar no hace falta el aire
sino recibir en mi piel el sudor de tu frente,
envolver mi rostro con tus piernas
y revolver...
suave,
lento,
las caricias de tu boca,
los ademanes de tu cuerpo,
y ellas,
las sombras,
de mis manos
en tu espalda.
Respiro, y a veces me agito
en el estrés de querer envolverte toda
y me faltan lenguas,
para tomarte
desnuda
en mi boca.
Y hay dudas, algunas
... ay, a veces siento que olvido la ternura de mis manos
y me desorbitan tus círculos;
es el amor,
que escurre perdido en las sombras de los vinos,
el amor, que se lo llevan tus gemidos
y podría volver a suspirar
y ojalá decírtelo al oído
... es que deseo tenerte, conmigo.
Porque no quiero enamorarme de ti, sino que tú me ames,
es que ya no quiero necesitar tu aroma
y ya no quiero más amarte.
Yo tan sólo quiero tenerte, desnuda entre mis brazos
porque sé que no tendré tu corazón,
pero deseo tu cuerpo
tus respiros.
sino recibir en mi piel el sudor de tu frente,
envolver mi rostro con tus piernas
y revolver...
suave,
lento,
las caricias de tu boca,
los ademanes de tu cuerpo,
y ellas,
las sombras,
de mis manos
en tu espalda.
Respiro, y a veces me agito
en el estrés de querer envolverte toda
y me faltan lenguas,
para tomarte
desnuda
en mi boca.
Y hay dudas, algunas
... ay, a veces siento que olvido la ternura de mis manos
y me desorbitan tus círculos;
es el amor,
que escurre perdido en las sombras de los vinos,
el amor, que se lo llevan tus gemidos
y podría volver a suspirar
y ojalá decírtelo al oído
... es que deseo tenerte, conmigo.
Porque no quiero enamorarme de ti, sino que tú me ames,
es que ya no quiero necesitar tu aroma
y ya no quiero más amarte.
Yo tan sólo quiero tenerte, desnuda entre mis brazos
porque sé que no tendré tu corazón,
pero deseo tu cuerpo
tus respiros.
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