lunes, 10 de agosto de 2009

Chocolate

La encerré en mi cuarto

cuatro y cuarto, pleno sol

la miré a los ojos

sin reojos

se acabó el insomnio

y a soñar.


Y se hacía de rogar

me tenía ganas

yo tenía igual,

pero ella es hembra

se tenía que aguantar.


Le agarré la nuca

la empecé a besar

¡Uy que boca!

que placer su paladar

le quité la blusa

la empecé a tragar.


Y caí a los chocolates

uno a uno por su espalda

con mi lengua levantaba

en su oído susurraba

le decía cochinadas

y ella sonreía

se abrazaba de mi almohada.


Le di la media vuelta

y enterita la besaba

tanto dulce por su cuerpo

por su pecho

por su falda

le comí hasta los rellenos

los de fresa, los de almendra

el juguito de sus piernas

derretido el chocolate

y con una sola lengua.

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