Iré a tus brazos
Pues siento que he perdido mi alma
Entonces, espero hallar mi alma en tu regazo
Claro que, el alma siempre ha sido mía. Y tuya jamás
Entonces, tan sólo iré por tus brazos con la excusa de mi alma
Por si me supera lo arrogante
Y surtiré unas prosas elegantes.
Iré, porque me atrae tu presencia
Tal vez porque te ame
Inclusive quizá hasta sólo por venganza
Uno nunca sabe lo que siente, sólo sabe poner nombres
Así imagino saber lo que siento y tú te sientes más tranquila.
Iré, y no haré más que disfrutar tu aroma
Callaré cualquier intento de permiso y de excusa
Y por si de versos quedo corto, pues me robaré unos besos de tu boca.
Y te diré lo siguiente:
Estoy aquí, extraviado de poder y solapado en vehemencia
Ya que desconozco los albores de mi nacimiento
Estoy aquí porque se ha desvinculado de mí la inocencia y el pudor
Quizá y tan sólo por locura del absurdo.
Estoy aquí sombrío y desnudo
Palpitando como cobarde, pero actuando audaz y habilidoso.
Tal vez habré ido por tus brazos
Y he de recibir uno de tus charchazos
Pues de inocencia es que padezco;
Uno de niño no es cobarde ni aguerrido, tan sólo un ignorante.
A mis años, tan sólo un idiota.
---
Jorge Galaz Acevedo
No hay comentarios:
Publicar un comentario