Tal vez ni al final de mi camino entienda tus enigmas:
Desde el día en que tu luz hizo a mi alma un reflejo de tu rostro,
Y cómo hacer que el mundo se incline ausente en tu nombre.
Te amo,
Y en la búsqueda infructuosa de adjetivos, cabe sólo el verbo de tus ojos
Como el tejido de tus dedos en el recorrido por mi rostro y mi cabello
Cuando me contiene tu regazo vivo
Tal vez ni yo me pertenezca,
Mas en ti soy cual hoja al viento
Y no queda más que desvariar entre vaivenes a tus pies
A tu raíz de savia fértil
A tu tiempo.
Pues he caído al tiempo,
Cuestionado y nuestro
Que imperecedero llana lo imposible de la vida eterna
Es cierto, ávido, y me apego a tu cintura orate y terco,
Porque no estimé la altiva ruta hasta tu pecho
y fallé en precisar mi alunizaje sin premura
Javiera,
Si antaño fuera inofensivo tu nombre es hoy caudal de sangre
La efeméride de tu primer respiro es en estos días
El significado de mi era
Alfa y omega del trazado de mis pasos
Trascendente en nuestras huellas.
Te amo
Y en lo inverosímil de mi tiempo, te prometo
Hallar la constelación precisa y conjugar el verbo exacto
Para decirte cuanto te amo,
Sin necesitar orarlo.
---
Jorge Galaz Acevedo
Si antaño fuera inofensivo tu nombre es hoy caudal de sangre
La efeméride de tu primer respiro es en estos días
El significado de mi era
Alfa y omega del trazado de mis pasos
Trascendente en nuestras huellas.
Te amo
Y en lo inverosímil de mi tiempo, te prometo
Hallar la constelación precisa y conjugar el verbo exacto
Para decirte cuanto te amo,
Sin necesitar orarlo.
---
Jorge Galaz Acevedo
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